La actriz acaba de terminar el rodaje de ‘Son’, su primer corto como directora y la antesala de un largometraje que estrenará en 2022.

Reconocida por su interpretación en Madre, de Rodrigo Sorogoyen, la actriz (Murcia, 1982) acaba de terminar el rodaje de Son, su primer cortometraje como directora y guionista, que cuenta la historia de un niño de siete años trans. El trabajo es la antesala de su primer largo como directora, que llegará en 2022 con temática similar. Pendiente de estrenar dos películas antes de que acabe el año como actriz principal, la murciana (también profesora de yoga) será asimismo la protagonista de Feria, una serie para Netflix. Nos cuenta cuál es su lugar favorito para sus merecidas vacaciones.

«Murcia cuenta con una gran diversidad de escenarios cercanos que son muy asequibles de llegar. Tan pronto estás en la ciudad como, en cuestión de minutos, te vas a la montaña, a la playa, al campo o a ver el mar. Yo lo considero un paraíso, siempre hay sol, cerveza rica y gente maja. Es ideal para descansar, para relajarse y desconectar…, y para comer muy bueno.

Uno de mis restaurantes preferidos en Murcia capital es El Churra (Obispo Sancho Dávila, 13), un local familiar de toda la vida de comida rica que utiliza productos de la huerta. El arroz, la carne y otros platos como la ensaladilla rusa están buenísimos. La cocina es tradicional y el servicio, alucinante. Lo que más me gusta es que tiene una barra grande en la que se puede cenar, comer o tomarte sólo una cerveza. Otro sitio que me encanta en la ciudad es Salzillo (Cánovas del Castillo, 28), perteneciente a una familia de toda la vida, en el que hacen un arroz con verduras que te mueres. Durante mucho tiempo he sido vegetariana y éste era mi restaurante fetiche para ir a comer ese plato. Soy muy golosa y no me pierdo los dulces de la pastelería Glea (Barrionuevo, 4), donde hacen una repostería increíble, sobre todo turrones, que reinventan cada año.

Marta Nieto, en la playa de Calblanque.
Marta Nieto, en la playa de Calblanque.

Fuera de Murcia, un lugar al que me encanta ir a comer y tengo mucho cariño es Pablo Guardiola (calle Mayor, 86), un local de arroces y pescados con un trato exquisito que antes se ubicaba en el pueblo costero de Los Nietos y ahora está en Los Belones, en el interior, donde he veraneado siempre. Es una delicia. Es el típico lugar al que sabes que puedes llevar a gente y nunca te va a fallar, es de diez.

El paraíso está en las playas del Calblanque, dentro del Parque Regional de Calblanque, Monte de las Cenizas y Peña del Águila, cerca del Mar Menor. En invierno se puede ir en coche por carreteras rodeadas de montañas, pero en verano, al ser parque natural protegido, sólo se puede acceder en autobús, lo cual está genial. Las playas son enormes, preciosas, y no tienen nada que envidiar a cualquiera del Caribe. Alrededor no hay nada, sólo montañas, arena fina dorada y aguas cristalinas en las que se ven los peces.Más en El MundoLa hija de Charlie Sheen se muda con su padre porque la vida con su madre, Denise Richards, era ‘un infierno’Megan Fox incendia el ‘photocall’ de los MTV

Otro lugar increíble para mí es Cabo de Palos, un pueblito pesquero que está cerca de Calblanque. Tiene un faro emblemático y unas calas increíbles para bucear. Es un sitio muy especial de veraneo, lleno de bares, que también están abiertos en invierno, y a los que se puede ir a comer hueva y mojama con almendras [tapa típica compuesta por hueva de atún y la mojama de Almadraba] y una cervecita. Para mí eso es Murcia, preciosa.

Otro espacio muy bonito al que iba mucho cuando vivía allí, para relajarme y porque me daba la sensación de respirar, es el Santuario de La Fuensanta, patrona de Murcia, situada en lo alto de un monte al lado de la ciudad. El lugar es precioso, porque desde arriba se puede ver toda la ciudad. Murcia está en un valle y desde la cima se coge un poco de perspectiva del entorno. Alrededor del monte hay muchos senderos y rutas para dar paseos muy agradables».

Fuente: El Mundo

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